Cuántos ladrillos necesito
Medí los m² de pared, elegí el tipo de ladrillo y sabés cuántos ladrillos, cuánto cemento y cuánta cal comprar.
Cómputo de obra húmeda y terminaciones
Elegí el rubro y el ítem, poné lo que mediste y te decimos cuánto material sale y cuántos envases comprar. Sin precios: solo cantidades de obra.
Cargando el listado de rubros…
Las cantidades ya incluyen el desperdicio de obra. Los envases se redondean siempre para arriba: no se compra media bolsa.
Sumamos todos los ítems que agregaste y juntamos los materiales repetidos.
No hace falta saber de cómputo: alcanza con medir y anotar el número.
Once rubros de obra húmeda, de la mampostería a la pintura. Dentro de cada uno elegís el ítem exacto: ladrillo cerámico hueco de 8 cm, contrapiso interior de 12 cm.
Cada ítem pide su unidad: m² de pared o de piso, metros lineales de faja o zócalo, m³ de relleno. Es el único dato que ponés.
Cuánto material sale con el desperdicio ya sumado y, lo que importa para ir al corralón, cuántas bolsas, baldes o paquetes comprar.
Medí los m² de pared, elegí el tipo de ladrillo y sabés cuántos ladrillos, cuánto cemento y cuánta cal comprar.
Poné los m² y el espesor: sale el cemento, la cal, la arena y el cascote justos, con desperdicio incluido.
Calculá revestimiento, carpeta, piso y pintura por separado: la lista junta los materiales repetidos en un solo total.
Verificá el número que te pasaron antes de mandar el pedido, no después con el camión en la puerta.
Si te cotizaron mano de obra con materiales, tenés una segunda opinión técnica de las cantidades.
Una ampliación chica o una pared nueva: la lista completa en dos minutos, desde el celular y parado en el terreno.
No. La calculadora da cantidades, no precios. Es una decisión tomada a propósito: los valores de los materiales cambian todo el tiempo y varían según el corralón y la zona, así que cualquier precio que mostráramos hoy estaría mal mañana. Lo que sí te damos es la lista exacta para pedir la cotización.
No. No hay registro, no hay cuenta, no hay prueba gratis que se vence. Entrás y calculás. Todo el cálculo pasa dentro de tu navegador: los números que ponés no se suben a ningún servidor.
De cómputos de obra reales: dosificaciones, rendimientos por metro cuadrado y porcentajes de desperdicio de obras de vivienda ya construidas. Cada ítem trae su propia receta de materiales, no una fórmula genérica. Son cantidades técnicas: un metro cuadrado de pared de ladrillo hueco lleva los mismos ladrillos en cualquier lado. Lo que cambia de un lugar a otro es el precio, no el rendimiento.
Porque en obra siempre se rompe, se corta y se pierde material. Cada ítem tiene su propio porcentaje —un ladrillo no se desperdicia igual que una barra de hierro— y te mostramos cuál se aplicó en cada caso, para que puedas ajustarlo con criterio si tu obra es distinta.
La calculadora cubre obra húmeda y terminaciones: mampostería, contrapiso, carpeta, revoque, revestimientos, pisos, cielorrasos, aislaciones y pintura. Todo lo demás quedó afuera a propósito. Si un ítem puntual falta es porque su receta de materiales venía incompleta en el cómputo de origen, y preferimos no mostrarlo antes que darte un número dudoso. Probá con el buscador: muchos ítems están dentro de un rubro que no era el primero que se te ocurrió.
Sí, está pensada para eso. Es liviana, no necesita instalarse y una vez abierta calcula sin conexión. Tu lista de compra queda guardada en el teléfono aunque cierres la página.
No, y conviene decirlo claro. Sirve para estimar, controlar y comprar con criterio. Estructura y fundaciones no están en la calculadora, y es a propósito: el hierro y el hormigón de una obra salen del cálculo estructural del proyecto, no de un rendimiento por metro cuadrado. Cualquier página que te diga cuánto hierro lleva una viga sin ver el plano te está inventando el número.
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